La Plaza de la Ciudad Vieja es el corazón histórico de Praga, y su pieza central, el Reloj Astronómico, es probablemente lo más fotografiado de toda la ciudad. Aquí va su historia, cómo funciona, cuándo ver el desfile de figuras y un par de leyendas que casi nadie conoce.

Los orígenes de la plaza: de mercado medieval a corazón de Praga
Mucho antes de que existiera el Reloj Astronómico, la plaza ya era el centro neurálgico de la ciudad. Sus orígenes se remontan al siglo X, cuando surgió como mercado en el cruce de varias rutas comerciales europeas, aprovechando la cercanía de una antigua aduana donde se despachaban las mercancías que llegaban a Praga. Para atender a los comerciantes extranjeros se construyeron un hospital con la Iglesia de la Virgen María, posadas y establos. Ya en el año 1100 hay constancia de que cada sábado se celebraba mercado en la plaza, donde se vendían desde paños importados — en puestos fijos de piedra reservados junto a la torre del ayuntamiento— hasta setas, fresas, caza, verduras, mantequilla, queso y más cosas. Durante los siglos XII y XIII se levantaron a su alrededor las primeras casas románicas y góticas, y a mediados del XIII el terreno se elevó de forma notable como medida contra las inundaciones, dejando enterradas las plantas bajas originales bajo el nivel actual. La plaza fue el principal mercado de Praga hasta principios del siglo XX, y en 1338 se fundó en ella el Ayuntamiento de la Ciudad Vieja, germen del edificio que hoy alberga el propio Reloj Astronómico.
Historia del Reloj Astronómico
Se instaló por primera vez en 1410, lo que lo convierte en el reloj astronómico en funcionamiento más antiguo del mundo. Con los siglos se fue reparando y ampliando: el calendario circular llegó en el XVII, y las esculturas de los apóstoles en el XIX, obra del artista Josef Manes junto al mecanismo del relojero Josef Šuhaj. Sufrió daños importantes durante los últimos días de la Segunda Guerra Mundial, en mayo de 1945, cuando un incendio provocado por tropas alemanas destruyó buena parte del ayuntamiento y las figuras de madera originales del reloj. Fue restaurado en los años siguientes y hoy sigue funcionando con buena parte de su mecanismo histórico.
Cómo funciona: tres partes, tres funciones
- El reloj astronómico (arriba): aparte de la hora, marca la posición del sol y la luna en el zodiaco, según el modelo geocéntrico medieval, con la Tierra en el centro. Una pequeña esfera plateada y negra gira mostrando las fases lunares en tiempo real.
- El desfile de los apóstoles: cada hora en punto, de 9:00 a 21:00 (9:00 a 20:00 en invierno), se abren dos ventanitas y desfilan los 12 apóstoles mientras un esqueleto — la Muerte — hace sonar una campana y voltea un reloj de arena. A su lado, otras figuras representan la Vanidad, la Avaricia y la Lujuria, cada una con su propio gesto simbólico.
- El calendario (abajo): del siglo XIX, con ilustraciones de las labores del campo según la estación, obra del pintor Josef Mánes. El círculo central muestra el escudo de la Ciudad Vieja, rodeado por los signos del zodiaco.
La leyenda del maestro Hanuš
Cuenta la leyenda que el concejo de la ciudad, con miedo a que el relojero repitiera su obra maestra en otra parte, lo dejó ciego una vez terminado el reloj. Como venganza, Hanuš se arrojó al mecanismo, deteniéndolo durante décadas y maldiciendo a quien lo reparara. No hay pruebas históricas de que pasara así — los estudios modernos apuntan a que el verdadero constructor fue el maestro Mikuláš de Kadaň, y la historia de Hanuš se popularizó siglos después — pero forma parte del folclore de la ciudad, y todo guía te la contará con todo lujo de detalle.
La plaza es mucho más que el reloj
Alrededor tienes la Iglesia de Nuestra Señora de Týn con sus torres góticas puntiagudas, la Iglesia de San Nicolás, y el monumento a Jan Hus, reformador religioso del siglo XV quemado en la hoguera por hereje, considerado hoy uno de los padres de la Reforma protestante europea, décadas antes de Lutero. También es donde suelen empezar los free tours por la ciudad, y donde se instala el mercadillo navideño más grande de Praga cada diciembre.
Algunos consejos
- El desfile de apóstoles dura segundos — si te distraes justo antes de la hora en punto, te lo pierdes.
- La plaza se llena bastante al mediodía; ve a primera hora si quieres disfrutarla con más calma.
- Puedes subir a la Torre del Ayuntamiento Viejo, donde está el propio reloj, para verlo de cerca y tener buenas vistas de la plaza. El ascensor hace la subida accesible incluso si no quieres subir escaleras.
- Muchos turistas se decepcionan un poco con el desfile en sí, tan breve; el verdadero valor está en la mecánica y la simbología del reloj completo, mejor explicada con un guía.
- IMPORTANTE: mucho cuidado con los carteristas, la Plaza de la Ciudad Vieja es uno de sus lugares favoritos.
Nuestra recomendación
Para entender de verdad la historia y las leyendas del reloj, lo mejor es ir con un guía local. El free tour por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío arranca justo aquí. Si estás organizando el resto de la visita, mira también nuestra guía de qué ver en Praga según los días que tengas.


