Si tu viaje a Praga te deja algunos días libres y buscas una escapada menos habitual que Viena o Budapest, Cracovia es una opción magnífica. Antigua capital de Polonia durante más de 500 años, conserva uno de los centros históricos medievales mejor preservados de Europa, además de una cercanía inevitable con uno de los lugares más importantes para entender la historia del siglo XX: el campo de Auschwitz-Birkenau. Aquí te contamos cómo llegar, cuánto tiempo dedicarle y qué no puedes perderte.

Cómo llegar de Praga a Cracovia
- En tren: es la opción más cómoda. El trayecto directo dura entre 7 y 8 horas, con salidas desde la Estación Central de Praga (Hlavní nádraží) hasta la estación de Kraków Główny. Al ser un trayecto largo, conviene reservar con antelación.
- En autobús: alternativa más económica, con una duración similar (7,5-8,5 horas), operada por FlixBus entre otras compañías.
- En avión: aunque no hay muchos vuelos directos entre ambas ciudades, puede ser una opción a valorar si el tiempo es limitado, normalmente con escala.
- En coche de alquiler: unos 400 km, aproximadamente 4,5-5 horas de conducción, sin controles fronterizos al estar ambos países en el espacio Schengen.
Cuántos días dedicarle
Debido a la distancia del trayecto, lo ideal es dedicarle al menos 3 días: uno para el centro histórico, otro para el barrio judío de Kazimierz y el Castillo de Wawel, y un tercero si decides visitar Auschwitz-Birkenau, que requiere una jornada completa por su distancia (aproximadamente 1,5 horas en coche o autobús desde la ciudad) y la importancia de la visita.
Qué ver en Cracovia
- Plaza del Mercado (Rynek Główny): la plaza medieval más grande de Europa, rodeada de la Lonja de los Paños (Sukiennice), la Torre del Ayuntamiento y la Basílica de Santa María, con sus dos torres asimétricas.
- Castillo de Wawel: antigua residencia de los reyes polacos, situado sobre una colina junto al río Vístula, con la Catedral de Wawel en su interior, donde están enterrados numerosos monarcas y figuras históricas del país.
- Barrio judío de Kazimierz: antiguo barrio judío de la ciudad, con sinagogas históricas y un ambiente bohemio que se ha convertido en una de las zonas más animadas de Cracovia, especialmente de noche.
- Minas de sal de Wieliczka: a las afueras de la ciudad, esta mina en funcionamiento desde el siglo XIII incluye capillas enteras excavadas en sal, incluida una catedral subterránea con lámparas de araña hechas también de sal.
- Auschwitz-Birkenau: el antiguo campo de concentración y exterminio nazi, hoy museo y memorial, es una visita profundamente conmovedora y una de las razones históricas más importantes para viajar a esta región de Polonia.
Praga vs. Cracovia: qué esperar del cambio
Cracovia comparte con Praga esa atmósfera medieval de centro histórico bien conservado, aunque a una escala distinta: su plaza mayor es la más grande de Europa, y el ambiente es algo menos turístico y más asequible que el de la capital checa, aunque cada vez más visitado.
Consejos prácticos
- Polonia usa el esloti polaco (PLN), no el euro; ten en cuenta el cambio de moneda al planificar tu presupuesto.
- Reserva la entrada a Auschwitz-Birkenau con bastante antelación, ya que el acceso está limitado y los pases se agotan con facilidad, especialmente en temporada alta.
- El trayecto en tren es largo; los trenes nocturnos pueden ser una opción para aprovechar mejor el tiempo.
Nuestra recomendación
Cracovia combina patrimonio medieval con uno de los lugares más importantes para entender la historia reciente de Europa, lo que la convierte en una escapada distinta a Viena o Budapest. Si todavía estás organizando tu itinerario por Praga antes de partir hacia Polonia, consulta nuestra guía de qué ver en Praga según los días que tengas y aprovecha para unirte a alguno de nuestros free tours en español antes de continuar tu viaje.
