El Barrio Judío de Praga, o Josefov, es uno de los conjuntos judíos históricos mejor conservados de toda Europa. Está pegado al Casco Antiguo, a un paso del Puente de Carlos, y concentra sinagogas centenarias, un cementerio realmente único y una comunidad con siglos de historia detrás — el nombre «Josefov» viene del emperador José II, que en 1781 emitió un edicto de tolerancia que suavizó, aunque no eliminó, las restricciones que sufría la comunidad judía de la ciudad.

Un poco de historia
La comunidad judía vive en esta zona de Praga desde el siglo XIII, cuando fue obligada a instalarse en un gueto amurallado, separado del resto de la ciudad por motivos religiosos y legales de la época. A finales del XIX se demolió buena parte del barrio original en un proceso de «modernización» urbana inspirado en el nuevo trazado de París, y sobrevivieron solo las sinagogas principales, el ayuntamiento judío y el cementerio — lo que hoy se puede visitar. Curiosamente, durante la ocupación nazi Hitler ordenó conservar el barrio con la idea de convertirlo en un futuro «museo de una raza extinta», trasladando además objetos religiosos de comunidades judías de toda Europa para exhibirlos allí — y eso explica, de una forma tan cruel como paradójica, por qué se mantuvo tan intacto mientras la propia comunidad judía checa era devastada por el Holocausto.
Qué ver en Josefov
- Sinagoga Vieja-Nueva (Staronová synagoga): la sinagoga en funcionamiento más antigua de Europa, gótico temprano del siglo XIII, y todavía hoy en activo para la comunidad judía de Praga. Dice la leyenda que en su ático descansan los restos del Golem, la criatura de arcilla del rabino Loew, creada en el siglo XVI para proteger a la comunidad.
- Antiguo Cementerio Judío de Praga: de los rincones más impactantes de Praga. Como no se podía ampliar a lo ancho durante siglos, las tumbas se apilaron hasta en doce capas, y hoy se ven más de 12.000 lápidas visibles amontonadas de una forma muy característica — se estima que en realidad hay unas 100.000 personas enterradas en total. Entre las tumbas más visitadas está la del propio rabino Loew.

- Sinagoga Pinkas: ahora memorial del Holocausto, con los nombres de más de 77.000 víctimas judías checas y moravas escritos a mano en sus paredes. En la planta superior se exhibe una colección de dibujos de niños del gueto de Terezín.
- Sinagoga Klaus: la más grande del complejo, alberga hoy una exposición permanente sobre las tradiciones y festividades judías, útil para entender el resto de la visita con contexto.
- Sinagoga Española: la más nueva y la más ornamentada, estilo morisco con interiores dorados, del siglo XIX, construida sobre el solar de la sinagoga más antigua del barrio.
- Ayuntamiento Judío: tiene un reloj con números hebreos cuyas manecillas giran al revés (el hebreo se lee de derecha a izquierda) — vale la pena pararse a mirarlo antes de seguir camino.

Cómo se visita
La mayoría de los monumentos se ven con una entrada conjunta del Museo Judío de Praga, que cubre las sinagogas Pinkas, Klaus y Española, además del cementerio y la sala de exposiciones. La Antigua Sinagoga Nueva, como sigue siendo lugar de culto activo, no forma parte del Museo Judío y suele necesitar una entrada aparte.
Cuánto tiempo dedicarle
Con 2-3 horas alcanza para ver las sinagogas principales y el cementerio con calma. Al estar tan cerca de la Plaza de la Ciudad Vieja, se combina fácil con el resto del centro histórico en la misma mañana o tarde — muchos visitantes lo enlazan directamente con el Puente de Carlos, a solo unos minutos caminando.
Consejos prácticos
- Es un lugar de memoria y de culto activo — mantén un comportamiento respetuoso, sobre todo dentro de las sinagogas y el cementerio.
- Los hombres pueden necesitar cubrirse la cabeza al entrar a la Antigua Sinagoga Nueva; si no llevas nada, suelen dar kipás en la entrada.
- Cierra los sábados (Shabat) y en las festividades judías principales — conviene comprobarlo antes de ir, especialmente si tu visita coincide con Pascua judía o Rosh Hashaná.
- No está permitido fotografiar dentro del Antiguo Cementerio Judío ni en la mayoría de sinagogas; guarda la cámara para el exterior.
Nuestra recomendación
Es una de las visitas con más carga histórica de la ciudad, y se disfruta mucho más con contexto. El free tour por la Ciudad Vieja y el Barrio Judío recorre esta zona explicándolo todo de primera mano. Si estás organizando el resto de tu visita, mira también nuestra guía de qué ver en Praga según los días que tengas.



